Mi sueño para Valencia

"Una ciudad abierta al talento en competición, amante del debate, promotora de las ideas, dispuesta a celebrar el trabajo bien hecho, polo de atracción de la inteligencia crítica, gozosa de las artes, suma de las etnias, lugar para el despliegue de la vida, de los proyectos y de las ambiciones"

M.Aguilar en El Pais refiriéndose a Nueva York

sábado, enero 26, 2008

Gracias a la línea amarilla


Si no fuera por la raya amarilla la acera del mercado Colón estaría llena de coches.
Es broma. La incapacidad (o más bien desidia) del Ayuntamiento para que las multas se pongan y se cobren hace que nos tengamos que gastar millones de euros en bolardos, maceteros y otros obstáculos para mantener las aceras libres de coches.

1 comentario:

Anónimo dijo...

A veces poner bolardos me parece bien, aunque sean simples pedruscos. Valgan lo que valgan. Todo sea por dejar paso libre al mas indefenso en el trafico de la ciudad: el peaton.
Es mas si no los ponen los coches se cargan los arboles, los marcan para toda su vida. Y son entrada de podredumbres que acaban a veces con su vida. Si no los tumban. No creo que en la jungla de asfalto se pueda educar a mas del 10% de los coductores. Y es mucho decir.
Sigue así, animo.