Si no fuera por la raya amarilla la acera del mercado Colón estaría llena de coches.
Es broma. La incapacidad (o más bien desidia) del Ayuntamiento para que las multas se pongan y se cobren hace que nos tengamos que gastar millones de euros en bolardos, maceteros y otros obstáculos para mantener las aceras libres de coches.
1 comentario:
A veces poner bolardos me parece bien, aunque sean simples pedruscos. Valgan lo que valgan. Todo sea por dejar paso libre al mas indefenso en el trafico de la ciudad: el peaton.
Es mas si no los ponen los coches se cargan los arboles, los marcan para toda su vida. Y son entrada de podredumbres que acaban a veces con su vida. Si no los tumban. No creo que en la jungla de asfalto se pueda educar a mas del 10% de los coductores. Y es mucho decir.
Sigue así, animo.
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