Las multas y la actuación de la grúa han estado mal vistas por el público en general. Durante la larga resaca del franquismo se consideraban medidas recaudatorias. En realidad ambos mecanismos se emplean en todos los países de Europa.
En la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) hay, desde hace años, una campaña educativa/informativa por medio de la cual se pone un adhesivo a los vehículos mal aparcados. En la foto se puede ver el coche de un conductor reincidente. Lleva 6 etiquetas y no se molesta ni en quitarlas. Esta persona forma parte de ese 5%, 10% o 20% que nunca serán cívicos voluntariamente. Para ellos son las multas y la grúa. En mi opinión deberíamos censurarles continuamente por su actitud. Ponerles en "la picota" virtual. La presión social es también una forma de mejorar las sociedades.
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