Cuando Ford decidió llamar Fiesta a su primer coche fabricado en España no sabía hasta que punto reflejaba la personalidad del país de acogida. Debemos ser el único país supuestamente serio que tiene la figura del concejal de fiestas y en el que las administraciones públicas se gastan dinero a espuertas en fiestas. Y sin que nadie se queje.
Pero claro las fiestas están muy bien para el "festero" para los demás son un "coñazo". Además tienen su coste, por ejemplo, para los árboles.
En la foto se ve como la entrada de maquinaria pesada para la cabalgata del 9 de Octubre supuso la rotura de ramas de árboles ya muy dañados.
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