
En la foto se pueden apreciar "los restos" del botellón que se celebra todos los días en la plaza de la Virgen. El problema no es, solo, la basura que deja, el ruido que ocasiona, o la pésima imagen que da a la ciudad, sino que muestra de manera clara la inutilidad del Ayuntamiento (elaborando ordenanzas) y de la Policía Local (no aplicándolas). La desidia e incompetencia de políticos y funcionarios la tienen que suplir trabajadores de la limpieza, que con un sueldo mucho menor y precariedad en el empleo muestran mucha mayor dignidad que la carísima "tropa" que hay en el Ayuntamiento.

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