Desde que Rita está en la alcaldía la ciudad se ha llenado de macetas. En algunos lugares es una buena idea: un árbol no cabría o bien sirven para impedir el estacionamiento de los coches. En la mayor parte de los casos lo que hacen es obstaculizar el paso de peatones. Además, un árbol o una palmera plantados en una maceta requieren mucho mantenimiento y tienen los días contados. En muchos casos se convierten en ceniceros o papeleras. En cuanto a impedir el paso y estacionamiento de los coches está claro que no es así. Basta con darse una vuelta por los alrededores de la plaza de la Virgen. Son en resumidas cuentas un parche a la nefasta política árborea de Barberá.
Solo en paracaidas
Hace 16 años.
1 comentario:
En la placita que hay delante de la facultad de teologia en la calle trinitarios ha amenazado de nuevo.... macetas, más macetas!!
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